Beatriz Bejarano reseña "El pacto del bosque" en Babar

29/05/2011

«Apenas te da tiempo a ojear las páginas de este cuento y ya te ha cautivado, es una sensación habitual para mí cuando se trata de Beatriz Martín Vidal, lo reconozco, pero si a eso añadimos la sensibilidad impregnada de gotitas de magia frecuente en Gustavo Martín Garzo, el resultado no puede ser otro que este maravilloso álbum ilustrado de esos que son capaces de superar el discurrir de los años para pasar de generación en generación.

La imaginación es desbordante: los niños se convierten en conejos, la habitación se transforma en un bosque de dos dimensiones. Ya no son Gonzalo ni Paula, sino Orejitas y Lametón, las camas son ahora un bosque inundando de los potentes colores de la primavera pero igualmente peligroso, en el que uno puede perderse también (aunque al contemplar estas hermosas y extrañas flores azulonas lo que te apetece es precisamente perderte durante un buen rato entre sus tallos para observar de cerca todos sus detalles), y sin embargo, al mismo tiempo, resulta muy apegado a la realidad cuando habla de sentimientos como el amor, el miedo y el instinto de protección.

Y como en todos los bosques, también hay un lobo, loba en este caso. Y si el hecho de que esté preocupada porque teme no poder hacerse cargo de sus cachorros cuando nazcan no nos cautiva lo suficiente, ¡ah!, es justamente en el encuentro entre los conejitos y la loba cuando la dulzura y la ternura invaden al lector por completo dejándolo sin habla. Es aquí cuando se sella el pacto del bosque, el pacto del amor, debería decir, porque este no es un cuento sobre conejitos asustados y lobos feroces, sino un cuento sobre el amor, las madres y los mundos soñados de nuestros hijos.

Las ilustraciones de Beatriz Martín Vidal, como decía, no necesitan casi de palabras porque su belleza habla por sí sola. Aun así, en Gustavo Martín Garzo ha encontrado su pareja perfecta, su media naranja artística, uno podría ser el álter ego del otro: son capaces cada cual en su estilo de crear imágenes potentes en sí mismas pero juntos logran además una simbiosis perfecta. Es una misma historia mostrada y contada en tres, cuatro, infinitas dimensiones, la belleza delicada de las imágenes y el amor impreso en cada palabra leída elevados ambos a la enésima potencia embriagando al lector, emocionándolo hasta rozar lo sublime.

Es un libro hecho con el mismo amor del que hablan sus páginas y cuyo «envoltorio» es el broche de oro que completa esta obra maestra».

(Beatriz Bejarano de Palacio, revista Babar)

Fuente | Ficha de "El pacto del bosque" | Volver a Noticias

Compartir